septiembre 30, 2010

DIFERENTE por ISROEL BERCOVICH*



De todas las criaturas de este mundo
envidio a las mariposas.
Cada una tiene rodeando su cabeza
treinta y cuatro mil seiscientos ojos
y cada ojo ve cosa por cosa de un modo
diferente.
¿Verán acaso entre miles de mundos
alguno mejor que este?
¿Y de donde se desprende
que diferente
significa mejor, peor?
¿De donde se desprende
que diferente
no pueda ser distinto simplemente,
tal como bello es bello
y bueno es bueno
sin que bueno deba ser superlativamente bello
ni hermoso deba ser mejor que bueno?
De todas las criaturas de este mundo
envidio a las mariposas
que una salida de sol
para ellas sale
treinta y cuatro mil seiscientas veces
diferente;
que cada aparición de la luna
es vista por ellas de un modo
treinta y cuatro mil seiscientas veces
diferente.
Cada estrella
es para sus ojos
treinta y cuatro mil seiscientas veces
diferente.
Una flor
Es vista por una mariposa
treinta y cuatro mil seiscientas veces
diferente.
Pero imaginen qué diferente su talento
Y cuanto mayor seria el placer de su mirada
          Si comprendiesen además lo que están viendo.

*Nacido en 1921 en Botosani, Rumania; su padre era sastre. Durante la guerra fue deportado a campos de trabajo forzados. Fue director literario del Teatro Estatal Judío de Bucarest, cargo que ejerció durante 30 años. Autor de una importante historia del teatro ídish en Rumania, publicó asimismo en la editorial estatal Criterión, dos libros de poemas en ídish. Falleció en Bucarest en 1988.

UNA PIEDRA (DORA TEITELBOIM)*



Una piedra; una dura, muda piedra,
criatura del cuerpo de la lava.
Pisoteada por cada generación.
Nunca acariciada
por madre alguna
Nunca besó a nadie
con sus labios.
Una memoria con recuerdos muertos
como un nido con pájaros quemados.
Un silencio congelado,
comprimido estrato sobre estrato.
Un llanto acallado
de millones de años,
mudez de millones de años.
Incluso ella,
al ser rozada por otra piedra,
puede dar a luz un pimpollo de fuego.

*DORA TEITELBOIM, nacida en 1914 en Brest—Litovsk, entonces Polonia, hoy URSS, vivió desde 1950 en París, para radicarse en 1972 en Israel. Su pertenencia a las filas de una izquierda activa se tradujo en una obra poética inquieta e inquietante, en la que lo político cobra pormomentos un tono épico pero sin descuidar lo lírico. Falleció en 1992.

septiembre 29, 2010

PARA MI HIJO (MOSHÉ YOUNGMAN)*

Mi hijo se me escapa de las manos.

¿Es que podría acaso darle algo
fuera de mi luna agotada?
Botas de siete leguas tiene mi hijo
¿cómo podría retenerlo yo
con mi pequeño burrito mesiánico?
Mi hijo tiene horizontes azules ante si
¿de que podría servirle mi plegaria
que alcanza apenas para la punta de su lengua?
Cada piedra que desgastó mi paso
vuelve a renovarse para él.
¡Qué alma enorme tiene la piedra!
Cada hoja que el viento arranco de mi,
ya tiembla de nuevo –verde—
en sus ojos.
Yo continúo corriendo aun
tras el sol poniente,
mientras que en su sangre
vive y se debate el sol en plena juventud.

Probó el mundo
y le queda a medida
Ni un poema siquiera
ha de ser necesario retocar sobre él.
Ni una brizna de paja
habrá que quitar de entre sus cabellos.


MOISHE IUNGMAN (MOSHÉ YOUNGMAN*), nacido en 1922 en Jodorov, Galitzia Oriental, se radico en Israel, en Kiriat Tivón, desde 1947, donde ejercio como director de una escuela primaria. Fue fundador de la revista del grupo literario Iung—Isroel (Joven Israel) que apareciera en Haifa entre 1954 y 1957. Autor de una vasta obra poética de cálido aliento en la que el paisaje israelí encuentra expresión lírica, falleció en 1983.

septiembre 27, 2010

Ay… ITZJOK IANASOVICH*


Ay del secreto
cuando la noche salga del ojo del búho
y le diga a Dios:
—Señor, ya no puedo seguir callando.

Ay de la oscuridad
cuando el sol se alce ante Dios
y grite:
—Señor, danos colores.

Ay de todos nosotros
en aquella hora tempestuosa
cuando las uñas del león se ablanden
y las ovejas se arrojen sobre él a devorarlo.



*ITZJOK IANASOVICH (ISAAC JANOSOWICZ) nacido en 1909 en Iezev, cerca de Lodz, Polonia. Participò en el movimiento de trabajadores judíos de Lodz. Al estallar la guerra, recorrió toda Europa oriental como refugiado, hasta recalar, en 1952, en Buenos Aires, Argentina, donde desarrolló una intensa actividad literaria y periodística. En 1973 se radica en Jolón, Israel, donde redacta la revista literaria, “Bai Zij”. Fallece allí en 1989.

ISRAEL (JORGE LUIS BORGES)



   
   Temí que en Israel acecharía
   con dulzura insidiosa
   la nostalgia que las diásporas seculares
   acumularon como un triste tesoro
   en las ciudades del infiel, en las juderías,
   en los ocasos de la estepa, en los sueños,
   la nostalgia de aquellos que te anhelaron,
   Jerusalén, junto a las aguas de Babilonia,
   ¿Qué otra cosa eras, Israel, sino esa nostalgia,
   sino esa voluntad de salvar,
   entre las inconstantes formas del tiempo,
   tu viejo libro mágico, tus liturgias,
   tu soledad con Dios?
   No así. La más antigua de las naciones
   es también la más joven.
   No has tentado a los hombres con jardines,
   con el oro y su tedio
   sino con el rigor, tierra última.
   Israel les ha dicho sin palabras:
   olvidarás quién eres.
   Olvidarás al otro que dejaste.
   Olvidarás quién fuiste en las tierras
   que te dieron sus tardes y sus mañanas
   y a las que no darás tu nostalgia.
   Olvidarás la lengua de tus padres y aprenderás la lengua del Paraíso.
   Serás un israelí, serás un soldado.
   Edificarás la patria con ciénagas: la levantarás con desiertos.
   Trabajará contigo tu hermano, cuya cara no has visto nunca.
   Una sola cosa te prometemos: tu puesto en la batalla.

septiembre 26, 2010

*** 'LA EÑE'... *** (María Elena Walsh)

La culpa es de los gnomos, que nunca quisieron ser ñomos...
Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el
unicornio... Todos evasores de la eñe...
Señoras, señores, compañeros, ¡amados niños!... ¡No nos dejemos arrebatar
la eñe!...
Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración...
Ya nos redujeron hasta el apócope...
Ya nos han traducido el pochoclo (pop corn)...
Y como éramos pocos, la abuelita informática, ha parido un monstruoso # en
lugar de la eñe, con su gracioso peluquín.
Quieren decirme, ¿qué haremos con nuestros sueños?...
Entre la fauna en peligro de extinción, ¿figuran los ñandúes y los
ñacurutuces?...
En los pagos de Añatuya, ¿cómo cantarán Añoranzas?...
¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo?...
¿Qué será del Año Nuevo... El tiempo de ñaupa...
Aquel tapado de armiño, y La ñata contra el vidrio?...
¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní?...
'La ortografía también es gente', escribió Fernando Pessoa... Y, como la
gente, sufre variadas discriminaciones...
Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la
K...
Otros, pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita segunda; la eñe,
jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar
al bando de los desocupados, después de rendir tantos servicios y no ser
precisamente una letra ñoqui...
A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de
las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo...
Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta...
Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura
formateada y escaneada, también por pereza y comodidad...
Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños... ¡Impronunciables
nativos!...
Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza,
algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece...
Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo
propio y compartido, porque así se nos canta...
No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro
inolvidable César Bruto, compinche del maestro Oski.
Ninios, suenios, otonio... Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no
reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda, y vuelva a llamarse
Hispania...
La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos
ni programas de software...
Luchemos para no añadir más leña a la hoguera, donde se debate nuestro
discriminado signo... Letra es sinónimo de carácter...

septiembre 24, 2010

EL AMENAZADO (Jorge Luis Borges)


Es el amor, tendré que ocultarme o huir. Crecen los muros de su cárcel, como un sueño atroz. La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única ¿de qué me servirán mis talismanes; el ejercicio de las letras, la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó al áspero norte para cantar sus mares y sus espadas, la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño? Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo. Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que me miran por las ventanas, pero la sombra no me ha traído la paz. Es, ya lo sé, el amor; la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo. Es el amor con su mitología, con sus pequeñas magias inútiles. Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar. Ya los ejércitos se cercan, las hordas (esta habitación es irreal; ella no la ha visto). El nombre de una mujer me delata. Me duele una mujer en todo el cuerpo.

septiembre 22, 2010

Canción para una mujer TÚ SERÍAS (Luis Bárcena Giménez - Poeta peruano)


Si el firmamento alcanzara
atraparía una estrella
la más luminosa y bella
y en tus sienes la posara.

En noches de luna clara
mi universo tú serías,
yo sé que me inspirarías
con el brillo de tus ojos
para entregarte de hinojos
las más lindas poesías.
Serías en mi existir
brisa de mis emociones
tornado de mis pasiones 
y el deseo de vivir.

Serías el buen morir
sin el temor a la muerte
porque tú me harías fuerte
en ese aciago momento
es esto lo que yo siento
cada vez que puedo verte.

ANDRE BRETON (a 44 años de su muerte)

                      Amor apergaminado


Cuando las ventanas, lo mismo que la mirada del chacal y el deseo, taladran la aurora, unas cabrias de seda me levantan sobre las pasarelas del suburbio. Llamo entonces a una muchacha que sueña en la casita dorada; se une a mí sobre el montón de musgo negro y me ofrece sus labios, que son piedras al fondo de un río presuroso. Velados presentimientos descienden los escalones de los edificios. Lo mejor es huir de los grandes cilindros cuando los cazadores cojean en las tierras destempladas. Si se toma un baño en el muaré de las calles, la infancia regresa a la patria, galga gris. El hombre busca su presa por los aires y los frutos se secan entre las rejas de papel rosa, a la sombra de los nombres desmesurados por el olvido. Las alegrías y las penas se esparcen por la ciudad. El oro y el eucalipto, de igual aroma, atacan los sueños. Entre los frenos y los edelweis sombríos reposan formas subterráneas semejantes a corchos de perfumistas.

De "Claro de tierra"
Versión de Manuel Álvarez Ortega

septiembre 21, 2010

Torbellino de ideas Que viste Que vistes (Damian Szmulewicz)


¿Qué viste? ¿Qué vistes? Visto santos y desvisto vírgenes
Visto y considerando. Vístulas. Vestíbulos Vestigios de vestidos y vetustos vestuarios.

¿Qué has visto? Ver y vestir. En el ver está el vestir. Me visto sin ser visto y me desvisto de imprevisto.
Visto con elegancia bizantina. La catedral de Bellavista.
El turista llega a Bellavista. Pregunta al guía local cuál es el sitio más típico del lugar.
- El observatorio – replica sin dudar el guía.

¡Salí, con esa facha no te puedo ver! ¡Andá a cambiarte, querés! No sabés elegir el vestuario.
¿Querés que te vean así, hecho un zaparrastro, un rastro de zapa?
Imprevisto – Previsto – Prevestido – Imprevestido.
De repente entró Basón. Lucía por completo imprevestido. Los invitados, en sus trajes de etiqueta, contemplaron embelesados su atuendo, no del todo convencidos si se trataba de una provocación, de un manifiesto de costura media-baja o de una pérdida de cordura.

Alta Costura – Alta Cordura. ¿Dentro de que segmento de costura se incluiría? Costura alta, media alta, media media, media baja, media en decadencia o baja.
Si la ropa que viste que visto me queda bien, si las costuras no se ven, si no chingan, es alta. Chinga costura, cabrón. Signo de baja.
Veo cómo visto. Veo como visto, visto como veo. Tal como veo, visto. Tal reveo, tal revisto. Tal desvisto, tal deveo. (Del verbo dever, ejercitar la devisión)
Destino – desatino. Con buen tino y mal destino.
Vestuario – santuario. Doblan las campanas en la catedral de la costura.
Los altos costureros desdeñan los pantalones de tiro bajo.
Sastre, sastra, costurera, cortadora y confeccionista.
Desastre, astre. Encastre y desencastre. Encanto y desencanto. El desencanto del sastre.

Ando corto de vista, corto de guita, corto de vestuario. Recortes de vestuario. Vestuario hecho de recortes. Arlequín. Sábanas hechas de retazos.
Visto ropas hechas de recortes. Veo entrecortado, borroso. Amalia dice que se ven las costuras y no me doy cuenta. Reitera que no es elegante.
Premisa: que no se vean las costuras.
Manifiesto de la baja costura: Que se vean todas las costuras. Que haya costuras a la vista, incluso donde no sean necesarias, ni prácticas.
¡Costureras, a las costuras! ¡Basta de ser las anónimas trabajadoras de los diseñadores!
Orgullo de clase

Fuente: www.damianescribe.blogspot.com

septiembre 19, 2010

septiembre 16, 2010

Mirada por Ángela Marulanda

Hay un ámbito en nuestra vida en el que la felicidad y los éxitos no son tan evidentes pero sí perdurables y profundos. Triunfar en la vida no significa lograr ser más famosos, ricos y poderosos que los demás, como a menudo se cree. El éxito se puede alcanzar en diferentes ámbitos. Uno es aquel en el que lo que lo otorga es el poder económico, la belleza física, la posición social... aquello que nos honre con el reconocimiento público. Destacarse por cualquiera de estos motivos satisface la necesidad de sentirnos importantes en el mundo material, aquel en el que los perdedores son muchos y los ganadores pocos.



Es el mundo de lo espiritual, aquel en el que las personas se destacan por su bondad y no por su competitividad, se ocupan de servir más que de ganar, se centran en proporcionar afecto y bienestar a sus semejantes, en lugar de dedicarse a descubrir las debilidades de sus contendores para derrotarlos, o las flaquezas de sus servidores para explotarlos.


En el ámbito espiritual hay muchos más ganadores que perdedores y satisface nuestra necesidad existencial de servir y aportar. No es producto de ser inteligente, ni de tener mucho, sino de saber dónde está el bien y estar dispuestos a hacerlo.


Para triunfar en el mundo exterior hay que gustar, ser atractivos, ganar buen dinero para aventajar a los demás, y por lo tanto este se nutre de la competencia y la ambición. En cambio, en el mundo interior lo que cuenta son los afectos, los sueños, las satisfacciones del alma. La riqueza se mide por las vidas que tocamos, la solidez de los vínculos que cultivemos con nuestros semejantes, la alegría de hacer una diferencia positiva en la vida de muchos.


Se ha dicho que la mejor forma de ser felices es procurar que otros lo sean. Cuanto más estimulemos a los hijos a que beneficien a los demás y a trabajar en causas que vayan más allá de sí mismos, mayores serán la alegría y la satisfacción que gozarán. Y, como dijo Aristóteles, mayores serán las posibilidades de merecerse la felicidad.


Si planificara un jardín con flores de variados colores, texturas y formas, mi primer paso sería preparar la tierra para plantar. Arrancaría la mala hierba que pudiera estorbar el crecimiento futuro de las flores, sabiendo además que no bastará con desmalezar una sola vez. Para garantizar el crecimiento de mis flores, tendré que hacerlo con regularidad.


Lo mismo vale para el jardín de mi alma, donde los pensamientos y la fe se unen para formar una espiritualidad que me nutre y me sostiene. Si continúo quitando de mi mente la maleza de los rencores y ofensas, despejo el camino para que crezcan y prosperen las imágenes positivas.


Es cierto: el amor y la comprensión se presentarán cuando libere mis pensamientos y prepare el camino para vivir positivamente. Para ser felices hay que merecerlo.

Fuente: www.baraderohoy.com/2010/09/11/para-pensar-juntos-para-ser-felices-hay-que-merecerlo/


www.renuevodeplenitud.com/blogs-cristianos/pequenas-semillitas-1172.html

septiembre 15, 2010

“LO FANTÁSTICO EN EL ARTE” Pablo Nicoli Segura



La fantasía es la antesala de todas las realizaciones concretas; también es el grado superior de la imaginación. Una obra es fantástica cuando entraña “un hecho sobrenatural”, una irrupción de lo imposible en el mundo real. La línea que separa lo fantástico de lo "maravilloso", lo "extraño, o lo "milagroso" es realmente estrecha y con facilidad estas tres formas tienden a ser confundidas; no obstante es nuestra opinión que de alguna u otra manera, lo fantástico tiende a englobar otras formas cercanas. Lo fantástico puede causar, en un individuo, diferentes clases de reacciones: asombro, miedo, humor, deleite, etc. El elemento fantástico puede estar presente, dentro de la obra, de manera substancial o parcialmente; entonces diremos es en parte o en todo fantástica. Así mismo si bien lo fantástico está considerado como un género específico (por ejemplo en pintura y literatura), este elemento puede estar presente a la vez formando parte de otros géneros no necesariamente fantásticos como podría ser en literatura: la narrativa policial (ejemplo: El cuarto ardiente-de J.Dickson C.). Lo fantástico está presente, de alguna forma, en casi todas las artes, donde mejor se le identifica y parece desarrollarse; podemos entonces hablar de arte fantástico en escultura, teatro, literatura, pintura, música, cine y otras.

En el presente trabajo nos ocuparemos de exponer algunas ideas sobre el arte fantástico de los cuatro últimos ejemplos. En literatura: el elemento fantástico ha estado presente desde mucho antes de la invención de la escritura; en forma de mitos y, más tarde, en leyendas orales transmitidas de generación en generación. Con el inicio de la historia humana, aparece también en textos religiosos; generalmente relacionados con fenómenos o acontecimientos celestes. Durante cientos de años lo fantástico constituyó parte substancial de la obra escrita. Con la invención de la imprenta y posteriormente con el auge de la ilustración (siglo XVIII) y las ciencias; lo fantástico queda relegado a un segundo plano. El hombre empieza a comprender su entorno y a explicar una serie de fenómenos naturales, antes considerados sobrenaturales, mediante el conocimiento aportado por la ciencia. En la etapa madura de la literatura (el romanticismo), lo fantástico parece resurgir nuevamente; esta vez desde una perspectiva diferente, con el simple afán de producir una sensación estética. El cuento; pero especialmente la novela, serán sus mejores medios de expresión. Podemos entonces a partir de ese momento hablar de géneros propios que incluyen mucho o algo de fantástico en: literatura de horror -al que parece estar ligada de una forma especial; quizá por la aproximación de los términos fantástico con fantasma-, de aventura, fantasía propiamente dicha, policial, ciencia-ficción etc. Actualmente lo fantástico en la literatura, ha ido ganando algo del terreno que perdió de la antigüedad y ha esparcido su influencia en infinidad de escritos y escritores de enorme calidad literaria (El Retrato de Dorian Gray-Oscar Wilde, Los viajes de Gulliver-Swift, El Señor de los anillos-Tolkien) y una lista realmente interminable.

En cuanto al dibujo y la pintura fantástica podemos decir que, si bien algunos elementos considerados como fantásticos, están presentes en expresiones pictóricas desde el hombre de la cavernas, es recién desde la edad media y en especial desde el renacimiento que lo fantástico se manifiesta internacionalmente desde un punto de vista artístico (El Bosco, siglos XV al XVI). En épocas modernas el romanticismo, primero, y después el surrealismo, este último basado en el mundo imaginario de los sueños, ofrecieron nuevos campos de experimentación en la temática fantástica; el pintor español Salvador Dalí, entre otros, creo escenas alucinantes con mucho de elemento fantástico. El belga René Magritte representó sorprendentes paradojas visuales. Más recientemente un peruano, Boris Vallejo, crea toda una mitología propia de seres musculosos y criaturas asombrosas que recrean la imaginación.

La música, una de las artes clásicas, es quizá la más problemática a la hora de reconocer el elemento fantástico dentro de su anatomía. Además dicho elemento está sujeto necesariamente a la "interpretación" -depende del sentir e imaginación de cada persona-, y no siempre, como ocurre así mismo dentro del arte abstracto en pintura, será identificada o reconocida como tal. La música, en una u otra medida, nos hace evocar imágenes y sentimientos y si bien, no existe un género definido con respecto a lo que podríamos bautizar nosotros con el nombre de “música fantástica”, ciertas melodías pueden expresar o identificarse con lo fantástico y sobrenatural. Este último es el caso de la música que acompaña a las películas de cine de horror -o también podría ser en cine de aventura, fantasía, ciencia-ficción etc.-, las cuales escuchadas sin la cinta visual, pueden motivar una sensación que tenga relación con el elemento fantástico. Determinados sonidos y melodías conocidas como trascendentales, de ensueño, universales, etc.; que generalmente son instrumentales o manipuladas por la tecnología, a través de mezcladoras y computadoras, pueden así mismo exaltar nuestra imaginación hacia una sensibilidad relacionada con lo fantástico.

El cine fantástico -muy ligado a la literatura fantástica-, es el género cinematográfico a los que se adscriben los filmes basados en seres, hechos y comportamientos de índole imaginaria, presentados con algunas dosis de irrealidad. Ya desde sus inicios (Viaje a la luna-George Melies 1902), con el cine mudo el elemento fantástico estuvo presente en escenas maravillosas (el mundo de las hadas), y películas generalmente identificadas mas con el género de horror, El gabinete del Dr. Caligari-de Wiene 1919, El Golem de Wegener 1920, Nosferatu-de Murnau 1922. Con la aparición del cine sonoro, aparecen nuevos films fantásticos como Frankenstein -de Whale 1931, King Kong- de Schoedsack 1933 etc. A partir de 1950 empieza a ganar adeptos el cine de ciencia-ficción -con mucho de elemento fantástico implícito-, que culminaría en extraordinarios films como Odisea del Espacio 2001 -de Kubrich 1968 y la saga de la Guerra de las Galaxias -Lucas 1978. Así mismo otros autores como Buñuel, Fellini o Herzog, introdujeron visiones y elementos fantásticos en sus obras. Por otro lado las cintas de dibujo animado, explotan otros tantos temas fantásticos como fueron las producciones de Walt Disney, en películas como Blanca nieves y los Siete Enanitos -1937, Fantasía -1940, Peter Pan-1953 y Merlín el Encantador-1963. A partir de 1970 el cine fantástico vuelve a retomar los temas de horror, C. Ficción etc., en cintas como El Exorcista -de Friedkin 1973 y sus secuelas demoníacas. Volver al Futuro, El Exterminador, y la versión fílmica de la novela de Tolkien, El Señor de los Anillos.

En conclusión diremos que si bien el elemento fantástico ha estado presente en todas las artes, también, en alguna medida, lo ha estado en todo tipo de manifestación humana a través del tiempo. No siempre ha sido bien recibida y en muchos casos ha sido duramente perseguida y hasta desvalorizada. De esto ha tenido mucha culpa el sentido práctico, realista y poco imaginativo de ver el mundo, por parte de mucha gente; quizás olvidando que, como dijimos al inicio de este pequeño trabajo, la fantasía ha sido y es la antesala de todas las realizaciones concretas.

septiembre 14, 2010

Se llama poesía todo aquello que cierra la puerta a los imbéciles (Por Aldo Pellegrini)

La poesía tiene una puerta herméticamente cerrada para los imbéciles, abierta de par en par para los inocentes. No es una puerta cerrada con llave o con cerrojo, pero su estructura es tal que, por más esfuerzos que hagan los imbéciles, no pueden abrirla, mientras cede a la sola presencia de los inocentes. Nada hay más opuesto a la imbecilidad que la inocencia. La característica del imbécil es su aspiración sistemática de cierto orden de poder. El inocente, en cambio, se niega a ejercer el poder porque los tiene todos.



Por supuesto, es el pueblo el poseedor potencial de la suprema actitud poética: la inocencia. Y en el pueblo, aquellos que sienten la coerción del poder como un dolor. El inocente, conscientemente o no, se mueve en un mundo de valores (el amor, en primer término), el imbécil se mueve en un mundo en el cual el único valor está dado por el ejercicio del poder.


Los imbéciles buscan el poder en cualquier forma de autoridad: el dinero en primer término, y toda la estructura del estado, desde el poder de los gobernantes hasta el microscópico, pero corrosivo y siniestro poder de los burócratas, desde el poder de la iglesia hasta el poder del periodismo, desde el poder de los banqueros hasta el poder que dan las leyes. Toda esa suma de poder está organizada contra la poesía.


Como la poesía significa libertad, significa afirmación del hombre auténtico, del hombre que intenta realizarse, indudablemente tiene cierto prestigio ante los imbéciles. Es ese mundo falsificado y artificial que ellos construyen, los imbéciles necesitan artículos de lujo: cortinados, bibelots, joyería, y algo así como la poesía. En esa poesía que ellos usan, la palabra y la imagen se convierten en elementos decorativos, y de ese modo se destruye su poder de incandescencia. Así se crea la llamada "poesía oficial", poesía de lentejuelas, poesía que suena a hueco.


La poesía no es más que esa violenta necesidad de afirmar su ser que impulsa al hombre. Se opone a la voluntad de no ser que guía a las multitudes domesticadas, y se opone a la voluntad de ser en los otros que se manifiesta en quienes ejercen el poder.


Los imbéciles viven en un mundo artificial y falso: basados en el poder que se puede ejercer sobre otros, niegan la rotunda realidad de lo humano, a la que sustituyen por esquemas huecos. El mundo del poder es un mundo vacío de sentido, fuera de la realidad. El poeta busca en la palabra no un modo de expresarse sino un modo de participar en la realidad misma. Recurre a la palabra, pero busca en ella su valor originario, la magia del momento de la creación del verbo, momento en que no era un signo, sino parte de la realidad misma. El poeta mediante el verbo no expresa la realidad sino participa de ella misma.


La puerta de la poesía no tiene llave ni cerrojo: se defiende por su calidad de incandescencia. Sólo los inocentes, que tiene el hábito del fuego purificador, que tienen dedos ardientes, pueden abrir esa puerta y por ella penetran en la realidad.


La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.

Publicado en Poesía = Poesía Nº 9 Agosto de 1961, Buenos Aires

septiembre 13, 2010

No puedo (a Dante Sepúlveda y Álvaro Urrutia) de Aldo Novelli


No puedo escribir/ no puedo
y me duele el alma
me duele el alma desde la tapa de los sesos hasta los huevos...
es que no puedo escribir/ no puedo
y se me parte la cabeza y los ojos me arden
me arden tanto que no aguanto más
y con un cuchillo de cocina
me arranco el derecho como si fuera una bolita de vidrio blanda
como los relojes de Dalí y las mujeres de Picasso
como las babas del diablo que caen por mi boca
cuando no puedo escribir/ no puedo/ no puedo.

Y entonces me vuelvo loco
voy corriendo y saco la guita debajo del colchón
llamo a mis amigos y les pido plata
le robo los ahorros a mi vieja
y salgo decidido a comprarme una AK47 o una Magnum 44/
paso por la iglesia y pido perdón
negocio mi futuro cielo/
me cubro el hueco donde estaba el ojo con un parche negro
y me voy a Mc Donalds
y les grito donde están las hamburguesas de cartón y mierda que matan pibes
¡¡hijos de puta!! ¿dónde están?
y empiezo a disparar como un desquiciado contra el payaso Roland
y lo dejo perforado de lado a lado convertido en un guiñapo sanguinolento
contra un cartel de una hamburguesa gigante y jugosa/
mientras los estúpidos mirones de televisión tragan apurados
una Mc Nífica de doble queso y mierda picada.

No puedo escribir/ no puedo
y les digo ahora a ustedes:
es mejor que abandonen esas hamburguesas que están tragando
que apaguen el televisor
y se acerquen a sus hijos/ amigos/ hermanos o vecinos
y les pregunten dulcemente:
“que te pasa querido
acá estoy para escucharte
¿decime por favor/
que vas a hacer con esa metralleta checa de vacío
con una frecuencia de disparo de 600 balas por minuto
que tenés escondida debajo de la cama?”.

Aldo Novelli. Poeta, cuentista, ensayista, inquisidor del alma humana y habitante de bares nocturnos. Nació entre alacranes y cardos rusos gigantes, un 4 de marzo de 1957, en una madrugada de juerga y carnaval. Vivió en Challacó, un campamento petrolero en medio del desierto patagónico hasta los 13 años, en que se traslada a Neuquén, ciudad enclavada en el valle de las quimeras. Vagó por el país hasta retornar a la ciudad de las manzanas prohibidas, donde reside actualmente.
http://katrulibros.blogspot.com/

septiembre 12, 2010

SOLDADO NABO por Damian Szmulewicz



El soldado escribe más de mil palabras por día y el capitán cree que enloqueció a causa de los estallidos de morteros que se oyen a toda hora. Soldado Nabo es el único que está cursando la universidad y todos los oficiales de ese regimiento de la provincia de Misiones lo quieren como escribiente, así pueden ver a un estudiante de cerca y - si se deja -conversar con él. Los compañeros caen como gatos. El ejército brasileño no deja nunca de bombardear, se vieron todas las películas de Vietnam y saben cómo enloquecer al enemigo con tácticas de la guerra psicológica. De a ratos se oyen altoparlantes que difunden cancioncitas en contra del Mercosur. Nuestro Soldado Nabo se refugia en la PC, así como antes lo hizo en el PC. A causa de esa militancia fue a parar a tal regimiento, ya que el amigo que lo acomodó en la Dirección de Gimnasia y Tiro nada sabía de dicha militancia, y en cuanto Inteligencia encontró el prontuario de Nabo se lo hizo saber a los superiores del Amigo de Nabo (llamémoslo Hache) y le dieron (a Hache) una soberana patada en e! orto que creo que hoy día le sigue doliendo. De tal forma que los huesos de Nabo y toda su carne dieron en e! regimiento 30 de Infantería. Grande fue la sorpresa al comprobar que era judío y no atinaban a pronunciar su nombre (no comentemos nada del apellido) Apenas si los suboficiales de este tal 30 de infantería sabían qué carajos era una universidad, con sus cabezas cargadas de prejuicios que en arduas tardes los curitas castrenses se encargaron de cultivar. Así pues, los suboficiales entraban en profundas crisis y no sabían si su deber era asesinarlo por traidor a ta patria Heno de ideas foráneas o admirarlo Soldado Nabo se percató del peligro latente que lo amenazaba, pero también notó el efecto hipnótico que tenían sus palabras sobre estos simples y por las noches empezó con las historias.
Con cuánto gusto observó el asombro en los rostros al oír tas cosas que suceden en la ciudad.
De ahí a recordar la leyenda de Scherezade apenas si había un paso pero el casino de oficiales (ai que nuestro amigo tenía acceso por ser universitario y por ser el único que podía usar la PC antedicha) carecía de biblioteca. Entonces decidió hacer uso de las historias increíbles que contaban los corredores que visitaban el comercio de su padre y las volcó al papel. El éxito no se hizo esperar y todo el milicaje prorrogaba la ejecución del impío de ideas ajenas al sentir nacional para una jornada más idónea y se cebaban en las historias al calor de los amargos.
Los menos tímidos de estos hombres no tardaron en integrarse a la rueda de narraciones refiriendo sucesos de sus pagos y de sus distintas niñeces; ni el regimiento en transformarse en un jardín que cultivaba las historias.
Los menos suspicaces lo bautizaron Jardín de Infantería 30 y poco a poco los oficiales se desencantaron de las armas. Ya se sabe que la reflexión es enemiga de la guerra.
Al regimiento tuvieron que cerrarlo o trasladarlo, no recuerdo bien.

septiembre 11, 2010

EL PAN José Watanabe; (La piedra alada, Pre-Textos)



PERDONEN que lo diga sin pudor,
pero mi madre y yo vivíamos en un pueblo
de hambrunas.

Las carencias
nos llevaban a todos a una especie de inocencia,
a un vivir
en el centro puro de nosotros mismos.
Así es cuando ya no queda nada salvo
la postura orgullosa de mi madre
que dormía como saciada.

Cada cierto tiempo pasaban profetas
que repetían monsergas en nombre de un dios
prometedor, pero cruel.
Ninguno trajo lluvia sobre los campos yermos
ni hizo el milagro de una simple lechuga.

Una tarde se asomó a nuestra puerta
un extranjero de mirada llameante, otro agorero,
pero no supimos quién ardía en él, si su dios
o su demonio.
Dijo llamarse Elías y tenía gran hambre como nosotros.
Se quedó mirando a mi madre
que en la artesa mezclaba un puñado de harina Santa Rosa
con una cucharada de manteca sin nombre.

Estoy haciendo un pan para mi hijo y yo. Lo comeremos
y después, con la dignidad de los pobres satisfechos,
nos moriremos de hambre, dijo mi madre.